domingo, 17 de marzo de 2013

Elementos de la democracia pte 3



            Las elecciones son el proceso mediante el cual el electorado, la población ciudadana tiene la obligación y el derecho de emitir de manera secreta y directa su simpatía o aversión respecto a los candidatos a un puesto público.

            El maestro Fix Zamudio considera que un aspecto importante de la democracia, es la participación de los grupos sociales. Una de las características de los regímenes democráticos contemporáneos es la tendencia a la intervención cada vez más activa de los sectores sociales en la toma de decisiones políticas importantes.[1]

      La designación directa de uno de los detentadores del poder, es común a todos los tipos gubernamentales de la democracia constitucional.

            El primer caso de sufragio universal se registra apenas en 1893, en Nueva Zelanda. Es a partir de esa fecha y en ese país donde el sufragio se practicaba sin limitaciones de sexo, raza, religión, riqueza, y educación, y mantiene solo el principio de razonabilidad referido a la edad.[2]

            Las elecciones en democracia deben ser universales, en el sentido de otorgar a cada voto el mismo valor nominal, otorgar a todo ciudadano la facultad de participación en las elecciones; no permitir grupos con prerrogativas superiores, pues violentaría el principio de igualdad de derechos.

            Sobre la publicidad y transparencia de los mecanismos de escrutinio de votos electorales, el maestro Diego Valadés agrega: Si del eficiente o deficiente funcionamiento del sistema representativo depende la democracia (a menos, por supuesto, que se trate de democracia directa) no es extraño que también influya, decisivamente, en las formas adoptadas por la Constitución para el control del poder.[3]

        Respecto a la recientes elecciones presidenciales de México, 2006 y 2012, el candidato López Obrador cuestionó el resultado, la legalidad y legitimidad de los candidatos ganadores, las instituciones y funcionarios que intervinieron; desconoció sistemáticamente los conteos previos, los resultados del conteo, el reconocimiento que los presidentes de la República hicieron a la elección, el desempeño de los ciudadanos que participamos en las casillas electorales.

       No obstante su descontento con los resultados desfavorables a su candidatura, movilizó a sus seguidores para presionar al estilo corporativista de los años cincuenta y sesenta, a desconocer las elecciones e instituciones.

         Cuando combatió el resultado ante los tribunales electorales, también desconoció el fallo definitivo que no le era favorable, sembrando en sus seguidores ese germen de ilegalidad y falta de legitimidad; recuerdo particularmente el comentario “los votos debería contarse en público”, a lo que respondí que así se realizaron, para cuestionar y atacar una normatividad es necesario conocerla.

        Para gozar de un evolucionado respeto a los procesos electorales y las instituciones respectivas es necesario difundir una cultura electoral, crítica, jurídica y ciudadana que modifique el aspecto del pueblo necesitado de un salvador, por el del ciudadano autónomo de su propio bienestar.



[1] Fix-Zamudio, Héctor, Estudio de la defensa de la constitución en el ordenamiento mexicano, Porrúa, México, 2011, p. 17
[2] Valadés, Diego, Óp. Cit., p 44
[3] Ídem.

La Suprema Corte del Acordeón

  En una segunda y final actualización respecto a la primera Elección Judicial celebrada en la República Mexicana, de nuevo unos datos:   ...